jun 02 2009
Hasta las narices de los curas
Me van a perdonar antes de nada que juegue a hacer como que soy historiador (Otros llevan años haciéndolo, y ganando sus euros):
- Europa. ¿ Toda Europa es Católica ? Bueno, toda no, pero casi. Toda Europa es católica, con el matiz de la zona de oriente, ortodoxa desde el mil y pico. Europa es cristiana en sus orígenes, en efecto, gracias al emperador Constantino y al curro de sus sucesores. Los reyes de los estados son los máximos gobernantes, por debajo de Dios, claro. Y no nos olvidemos, de que Dios habla por boca del obispo de Roma.
- Allá por el mil cuatrocientos y muchos empiezan a montarse pollos: que si un tal Lutero dice que en Roma se están columpiando, que si los estados empiezan a estar hasta las narices de que el papa les diga cómo tienen que vivir, quién tiene que ser su rey, etc. La herejía luterana empieza a echar raíces en la muy católica Alemania de Carlos (ya saben, I de España y V de Alemania). Inglaterra se apunta con Enrique VIII, hasta los eggs de que no le dejen liarse con la moza que estime oportuno. La cuestión es que Roma ya no pilota todo donde quiere, pero aún es fuerte. España, Francia, Portugal y (por supuesto) Italia siguen siendo de los buenos. El nuevo mundo mola, con sus millones de almas prestas a ser salvadas.
- Unos cuantos siglos más tarde, los franceses (estos gabachos, siempre j*diendo la marrana) dicen estar hasta los huevos de los nobles, y de la iglesia, y que el parlamento para el pueblo, leche ya. El Sr. Guillotin presenta su reciente invención, y ea, a renovar cuadros directivos. Después de muchos follones, Napoleones y demás, Francia puede ser católica en cada individuo, pero cuidado del cardenal que se piense con derecho a decir cómo se han de hacer las cosas en la Francia de la liberté, egalité y fraternité. Cada cosa en su sitio.
Si se sitúan, podríamos decir, con todas sus matizaciones y detalles, que de la europa occidental, lo que va quedando es España, Italia… vamos, los países del sur. Y claro, ya que les han reducido el imperio, pretenden defenderlo como sea. Y eso implica apoyando lo que sea. Europa puede ser históricamente cristiana, pero está claro que en la actualidad, lo que ya no es es católica, salvo por excepciones como la de la segunda mitad del siglo XX en España.
¿ Que a qué viene todo este rollo ? Pues verán… cuando veo esto:
Arzobispo de Granada: “Educar en valores es como quitarse de la cocaína con metadona”
O esto:
Cañizares, ‘ministro’ del Papa, ve peor abortar que abusar de niños
Por poner dos ejemplos rápidos, pienso en que tienen miedo de perder una de las últimas plazas fuertes que tienen. Cuando hablan de que se ha de educar a los jóvenes en valores, está claro que hablan de SUS VALORES; ¿ Cómo se puede educar en España en otros valores que no sean los católicos ? Bueno, en otros países de Europa se lo pueden plantear, ¿ Pero aquí ? ¿ En la última defensa de la cristiandad ? Aquí hay absolutos morales, que son los muy católicos absolutos morales. La curia en España sigue considerando que es su derecho tener opinión con peso específico para cada movimiento político que se haga, especialmente en lo que consideran sus áreas. Vamos, que tienen que dar el visto bueno al BOE.
En Francia el asunto del velo islámico, con una considerable población de etnia árabe y de segunda y sucesivas generaciones, se arregló por la vía directa: en la casa de cada familia, dentro de las leyes francesas, las cosas son como se estime en cada casa; en los espacios públicos, se aplican también las leyes francesas, y se ha estimado que en las escuelas públicas, los símbolos religiosos no entran. Punto pelota. El estado va por un lado, las religiones, cada uno con derecho a la suya, por otro. Esto entró en vigor en 2004, y de momento, Francia ni se ha roto, ni las familias francesas han desaparecido, ni se ha dado ningún apocalipsis, que se sepa. Mi madre siempre me dijo que la época en la que fue emigrante en Francia, los franceses eran de misa de domingo, sin mayor problema. Pero cuidado con que los curas digan qué se ha de hacer en el gobierno. Cada cual en su ámbito (y hacienda en el de todos).
Sin embargo, aquí, en las tierras de los míticos y muy católicos reyes, si se pone en orden la legislación del aborto (acorde al resto de Europa, donde recordemos, de momento no se ha aparecido el anticristo), el Fin de los días se acerca. Si se intenta abrir el debate sobre los símbolos religiosos en las escuelas públicas y concertadas (las privadas son otra película, que se lo guisen como quieran) pues se está eliminando la democracia, coartando la libertad y otras cosas por el estilo. Si se quiere dar educación (laica, coño, laica) para la ciudadanía, pues seguimos destruyendo España y cometiendo el mal. Hay que educar en los buenos valores, y esos ya sabemos, son los muy católicos valores.
Pero todo esto, en Francia, en Alemania, en el UK, oye, no se entiende cómo allí no preocupa tanto. Ah, claro ,que allí son herejes que irán al infierno, pero que como aquí el César de Roma aún mandaba allá por el setentaytantos…. Pues es otra cosa. Pero ya llevamos tres décadas de democracia, y a mi me da que ya va siendo hora de poner en orden esas dos ‘anomalías legales’ que son El artículo 16.3 de la constitución española, y el concordato con la santa sede , firmado casi en paralelo con la entrada en vigor de la constitución.
Ya va siendo hora.
completamente de acuerdo, no dejo de escuchar sandeces una y otra vez de esta gente.
un saludo!