may 27 2009
Aborto, píldora postcoital… Tiene narices la cosa
- Hecho: un colegio de EGB (antigua primaria) de esta ciudad (situemos: Málaga, capital moderna y eso) hace algunos años ya situó los alojamientos de viajes fin de curso en hoteles distintos para chicos y chicas, a raíz de ‘ciertos eventos’ acaecidos el año anterior. “Algunos años” es que corría el año 1991.
- Hecho: Me es muy, muy cercano, el caso de un padre de familia que, ante la noticia de que su hija (16-17 años) tenía novio (ojo, novio, nada más) de 18 años, iba a proceder a denunciarlo por…. perversión de menores, me parece. Por lo demás, probablemente se trate de una bellísima persona. Esto ocurrió en el noventaymuchos. De qué habría pasado si hubiese tenido pruebas fehacientes de que su hija hacía cosas, sólo caben especulaciones.
- Hecho: Ya en plenos dosmiles, hay casos de madres que dicen que ‘si me entero que tienes relaciones te mato’, ‘tu virgen hasta el matrimonio’, ‘no, mi hija no es de esas’ y otras soplapolleces similares.
Por no contar de, en mi pasado reciente, amistades de instituto (y de facultad) a las que he tenido que informar en mañanas de sábado y domingo dónde están los centros de planificación familiar, salud sexual y por el estilo donde le podían ‘solucionar’ cierto tipo de problemas de la noche anterior.
De mi experiencia personal no hablo, porque es norma ‘de la casa’. Que cada cual intuya lo que no cuento.
El gobierno socialista, de una vez (retrasado iba ya el asunto), pone en orden la legislación hipócrita sobre el aborto, y actualiza la cuestión de la píldora del día después, o poscoital (porque antes ya se daba algo similar, que era una sobredosis de pastilla anticonceptiva). Una decisión de este tipo, establece, con buen criterio, dejarla a la adolescente, que es la que se va a joder la vida (si, queridísimos pro-natalidad, digo joderse la vida y sé lo que digo) si decide ser madre a esas edades.
Y los meapilas tienen los santos cojones de decir que los padres, esos grandes formadores en salud sexual, serían los que deberían decidir. Esto es: la niña puede decidir si folla (porque sí, queridos, puede); pero el error que haya cometido, de consecuencias potencialmente graves y de por vida, tienen que estimarlo los padres, que son los que no van a cargar con el asunto, en principio al menos (y si lo fuesen a hacer, que adopten un chinito, coño)
Luego, te encuentras con esto, y ya te ríes…
Luego, el día que Esperanza Aguirre y/o el PP salgan del gobierno de la Comunidad de Madrid (porque antes o después ocurrirá), este tío tendrá los santos coxones de decir que su salida fulminante de la televisión pública madrileña responde a criterios políticos.
Nota: Váyanse ustedes a saber dónde estaríamos si esto se diese en Canal sur. ¿ Alguien puede confirmar (o descartar) si ocurre en la TV pública catalana ?
Post inspirado por El tio Rinze